¿ Qué es una terapia ?

La terapia es un proceso de comunicación entre un terapeuta y una persona que lo consulta.  Su objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las personas, a través de un cambio en su conducta, sus actitudes o sus pensamientos.

Se trata de un proceso de colaboración basado en la relación entre la persona y el psicólogo, donde se aplican procedimientos validados científicamente. Ambos trabajan juntos para identificar y cambiar los patrones que le impiden al individuo llevar a cabo una vida plena.

¿ Cuándo acudir a terapia ?

La decisión de acudir al psicólogo es algo subjetivo, no existe una normativa que indique cual es el momento idóneo para pedir ayuda, ya que un mismo problema afecta de forma diferente a cada persona.

Por ello, debemos acudir al psicólogo cuando vemos que el problema bloquea nuestra vida llenándola de sensaciones desagradables e impidiéndonos disfrutar de los momentos placenteros.

Siguiendo a la psicóloga María Jesús Álava Reyes, tal y como ha escrito en su libro “La inutilidad del sufrimiento”, para ir al psicólogo es suficiente con que se produzca una de las siguientes situaciones:

1.  Si sientes que has perdido el control en tu día a día.

2.  Empiezas a somatizar y a experimentar diversos dolores o a tener ataques de ansiedad (presión en el pecho, aceleración del ritmo cardiaco, hiperventilación o respiración muy superficial y acelerada, sudoración…).

3.  Eres incapaz de controlar tus emociones (llanto, rabia, angustia, tristeza, desolación, impotencia, desesperanza…).

4.  Te encuentras en una situación límite que no sabes resolver o no tienes fuerza para afrontar (problemas graves de pareja, hijos o trabajo).

5.  No eres capaz de analizar las cosas con objetividad y actuar de forma inteligente.

6.  Tu mente está llena de pensamientos negativos, catastrofistas, obsesiones o fijaciones,  los cuales te impiden vivir la vida con normalidad.

7.  Deseas que la vida se acabe, crees que todo ha perdido su sentido.

8.  Sientes una agresividad  incapaz de controlar que puede desencadenar y conducirte hacía una situación límite.

9.  Piensas que todo el mundo está en tu contra.

10.  Tienes grandes dificultades para descansar, conciliar el sueño, desconectar de situaciones, y no puedes vivir la vida con normalidad.

Todos pensamos que somos autosuficientes y que tenemos la capacidad para resolver nuestros propios problemas, sin embargo, muchas veces necesitamos que alguien nos reconduzca o nos oriente porque no sabemos cómo afrontar la situación que estamos viviendo.

Acudir a terapia no es de personas débiles o incapaces, sino que es una decisión valiente, una decisión que puede conducirnos a coger de nuevo las riendas de nuestra propia vida.